fbpx

Después de habilitar a la Patagonia, se demora el ingreso de carne al norte del paralelo 42.

 

Estados Unidos se presenta como un negocio de nicho. Es que el grueso de los corderos que comen los estadounidenses son los pesados de Nueva Zelanda, que pesan de 24 a 26 kilos. Pero en la Patagonia, con todo lo que tienen que caminar para alimentarse, los animales son casi atletas: los corderos más grandes son de entre 11 y 13 kilos.

 

Pero es un mercado de alto precio, alternativo a la UE, y con potencial influencia para la apertura de México y Canadá. “Con México, que consume un animal más chico, tenemos tratativas atrasadas; esperamos que esto las acelere”, dijo González Ruiz.

 

En la otra punta del consumo, la cadena está muy expectante por la misión que en diciembre mandará China, para habilitar los despachos directamente, evitando la triangulación de Hong Kong. Librados de ese sobreprecio, los frigoríficos esperan no solo aumentar la rentabilidad sino además exportar menudencias y cortes baratos que hoy, por la macro, no tienen mejor mercado que el interno.

 

Denominación geográfica

 

Hace unos días, finalmente se aprobó la denominación geográfica Cordero Patagónico, destinada a valorar en precio a estos animales, antes que nada en el mercado interno. Hoy, el consumo local ronda 1,3 kilos per cápita anuales, y se quiere alcanzar 2 kilos en 3 a 5 años. Falta ahora una cantidad de trámites burocráticos, que apuntarían a controlar que esa denominación no pueda ser adulterada, luego de la mala experiencia hubo con la anterior indicación de carne ovina patagónica, que utilizaba cualquiera.

 

EE.UU. y los vecinos

 

La Argentina fue habilitada para exportar carne a Estados Unidos en 1997, y, con algunas interrupciones por las sospechas de aftosa, mantuvo el permiso hasta 2001, cuando lo perdió. Uruguay, que fue sancionado en el paquete, ya hace varios años que recuperó el mercado estadounidense para bovinos, y desde fin de 2013 también puede enviar ovinos, cosa que por ahora solo hace un frigorífico, según el boletín especializado uruguayo FaxCarne. En este primer año lleva despachados unos 64.000 kilos de carnes y despojos ovinos, por algo más de US$ 600.000.

 

Brasil, que estaba por conseguir la habilitación a fin de 2013, sufrió “centenares de presentaciones contrarias a la propuesta, casi todas con objetivos proteccionistas”, indicó Miguel Gorelik, director de ValorCarne. Esto, sumado a problemas con los residuos de ivermectina en la carne y una auditoría que no aprobó, dejó al mayor exportador de carne del mundo en la lista de espera.

 

En el caso de la Argentina, si bien ahora la Patagonia queda habilitada, los ganaderos de la NCBA le pidieron al USDA estirar el período de consultas por seis meses más, antes de habilitar el ingreso de carne del norte del paralelo 42°, como si más de una década sin aftosa, la vacunación obligatoria y el reconocimiento de la OIE no fueran suficientemente confiables.

 

En una carta que también suma las firmas de la American Veterinary Medical Association (AVMA), la American Association of Bovine Practitioners (AABP), y la Academy of Veterinary Consultants (AVC), sostienen: “Se ha estimado que los países que están libres de fiebre aftosa y sufren un brote pueden perder entre 0,3% y 0,6% de su PBI. Dada la probable importancia económica de la entrada de la fiebre aftosa en este país y los posibles efectos devastadores a la industria ganadera estadounidense, solicitamos una extensión de 120 días al actual período de comentarios con el fin de aplicar la debida diligencia necesaria en nuestra revisión de todos los documentos (?) Actualmente, hay 68 documentos publicados en el expediente para su revisión para la importación de carne fresca desde el norte de Argentina. Nuestro período de prórroga solicitado de 120 días es necesario para la revisión exhaustiva.”

 

Restricción de dólares en el sur

 

Benetton, el mayor productor de ovinos del país, debió reducir sus majadas cerca de 20% ante la falta de pasto. El grupo tenía un proyecto para poner 700 hectáreas bajo riego en su estancia en Chubut, mediante un sistema italiano apropiado para regiones con viento. Cuatro de esos equipos entraron y ya están regando la mitad, pero hace más de un año que los otros cuatro no consiguen permiso para entrar. “En 2013/14 exportamos US$3,6 millones en lana. Pero no conseguimos permisos para importar equipos por US$ 200.000”, se lamentó Diego Perazzo, vicepresidente de la filial.

 

Un desempeño muy pobre

 

12 kilos promedio

Es el peso de faena de los corderos patagónicos más pesados que al caminar para alimentarse no pueden agregar más kilos

 

23.000 Toneladas

Es la cuota Hilton ovina que nunca llegó a completarse por problemas de competitividad. 8000 toneladas fue lo que más se llegó a exportar

 

1359 Toneladas

Es el total de carnes y despojos ovinos exportados a todos los destinos el año pasado según el Senasa.

 

La Nación

× ¿Cómo puedo ayudarte?